
La clave para modificar tu coche y superar la ITV no es memorizar una lista de accesorios permitidos, sino entender la lógica del inspector: cualquier cambio que no afecte a la seguridad, las dimensiones o la identificación del vehículo, y que cuente con su marcado y documentación, es aceptado.
- Los accesorios estéticos menores sin aristas cortantes y las mejoras que no alteran la estructura (ej. láminas solares con sello) no se consideran reforma.
- El «marcado E» y los certificados de taller son el lenguaje que demuestra que una pieza cumple la normativa europea de seguridad. Sin ellos, es un rechazo casi seguro.
Recomendación: Antes de comprar cualquier pieza, exige al vendedor el certificado de conformidad o la prueba del marcado «E». Si no lo tienen, asume que no pasará la inspección.
Para cualquier aficionado al motor, personalizar su coche es una de las mayores satisfacciones. Sin embargo, esa ilusión choca a menudo con un muro de incertidumbre y miedo: la Inspección Técnica de Vehículos (ITV). ¿Este alerón es legal? ¿Me multarán por las nuevas bombillas? ¿Necesito un proyecto de ingeniero para esa baca? Internet está lleno de listas contradictorias y consejos obsoletos que generan más confusión que claridad.
Muchos se limitan a enumerar lo que se puede y no se puede hacer, pero rara vez explican el porqué. Desde mi puesto en la estación, veo a diario cómo la falta de esta comprensión lleva a rechazos, multas y frustración. La solución no es tener miedo a modificar, sino saber cómo hacerlo correctamente. El secreto no está en evitar los cambios, sino en comprender la lógica que aplica un inspector.
Pero, ¿y si te dijera que la verdadera clave no es memorizar el Manual de Reformas, sino pensar como un ingeniero de homologaciones? La pregunta fundamental que nos hacemos es siempre la misma: ¿esta modificación compromete la seguridad original del vehículo o la de los demás? Si la respuesta es no y puedes demostrarlo con la documentación adecuada, tienes el 90% del camino hecho.
Este artículo te guiará a través de esa lógica. Analizaremos los accesorios más comunes, no para darte un simple «sí» o «no», sino para que entiendas el criterio técnico detrás de cada decisión en la ITV. Así, podrás personalizar tu vehículo con la confianza de saber que estás invirtiendo tu dinero de forma segura y legal, evitando sorpresas desagradables en la línea de inspección.
A continuación, desglosaremos las dudas más frecuentes sobre los accesorios y reformas más populares, aplicando siempre esta perspectiva técnica y normativa para que puedas tomar decisiones informadas.
Sumario: Guía de accesorios y reformas para la ITV en España
- Pasos legales para poner un enganche: certificado de taller e ITV
- Bombillas LED en faros halógenos: ¿ya es legal en España o sigues multado?
- Láminas solares: por qué necesitas el sello en el cristal y el certificado en papel
- Bacas y cofres: límites de altura y sujeción para no ser un peligro
- Alerones y faldones: cuándo se considera reforma de importancia
- El error de montar faros o escapes sin marcado «E» que te tiran la inspección
- El error de cambiar piezas «por si acaso» que los talleres aprovechan
- Qué equipamiento de emergencia es obligatorio llevar hoy en el maletero según la DGT?
Pasos legales para poner un enganche: certificado de taller e ITV
Instalar una bola o gancho de remolque es una de las modificaciones más funcionales, pero también una de las que más dudas genera. Desde el punto de vista de la ingeniería, un enganche no es un simple accesorio; es un elemento que altera la estructura del vehículo y su comportamiento dinámico al arrastrar una masa adicional. Por eso, se considera una reforma de importancia que debe ser legalizada.
El proceso no es complejo si se siguen los pasos correctos. La clave es la trazabilidad documental. En la ITV necesitamos verificar que tanto el dispositivo como su instalación son seguros y cumplen con la homologación. Esto se consigue con tres documentos esenciales: el informe de conformidad del fabricante del vehículo (o del propio enganche), las instrucciones de montaje del fabricante del gancho y, fundamental, el certificado de montaje emitido por un taller inscrito en el Registro Industrial. Este último documento es la prueba de que la instalación se ha hecho profesionalmente.
Una vez con toda la documentación, debes presentar el vehículo en una estación de ITV para una inspección específica de la reforma. El inspector verificará la correcta instalación, la fijación, el funcionamiento de la conexión eléctrica y que la documentación se corresponde con lo montado. Una vez aprobada, la reforma se anota en la ficha técnica. Circular sin este proceso completado es un riesgo: llevar una bola de remolque sin homologar puede suponer una sanción de hasta 400 euros.
Bombillas LED en faros halógenos: ¿ya es legal en España o sigues multado?
La sustitución de bombillas halógenas por LED es, sin duda, el tema más candente y confuso de los últimos años. La respuesta corta es: sí, es legal, pero con matices cruciales. La lógica de la inspección aquí se centra en un principio fundamental: la seguridad vial. Un faro no solo debe iluminar, sino que debe hacerlo sin deslumbrar a los demás conductores. Los faros halógenos están diseñados con una óptica (reflector y lente) específica para la fuente de luz halógena.
El problema histórico era que al colocar una bombilla LED en una óptica halógena, el haz de luz se dispersaba de forma incontrolada, provocando deslumbramientos peligrosos. Por ello, estaba prohibido. Sin embargo, el cambio en el Manual de Reformas que se produjo en noviembre de 2022 abrió la puerta, pero solo para bombillas LED que estuvieran homologadas bajo el reglamento ECE R37, lo que garantiza que replican exactamente la geometría y posición del filamento de una bombilla halógena, manteniendo así el haz de luz correcto.
A pesar de la legalización, la realidad es compleja, especialmente para vehículos más antiguos. La sustitución es posible sin proyecto solo si se montan bombillas LED homologadas específicamente para sustituir a las halógenas en ópticas convencionales. En la ITV, el inspector no solo comprobará que la bombilla tiene el marcado de homologación, sino que utilizará el regloscopio para verificar que el patrón del haz de luz es nítido y no deslumbra. Si el haz es difuso o incorrecto, será un defecto grave, aunque la bombilla sea «legal».

Como se puede apreciar, la correcta alineación y el diseño de la bombilla son vitales. Muchos vehículos matriculados antes de la normativa ECE R128 y R37 pueden presentar incompatibilidades, haciendo que, en la práctica, la homologación siga siendo un desafío. Por tanto, no basta con comprar cualquier LED; debes asegurarte de que está certificada para tu modelo de faro.
Láminas solares: por qué necesitas el sello en el cristal y el certificado en papel
Las láminas o cristales tintados son otro accesorio muy popular que no se considera reforma de importancia si se instala correctamente. La normativa es clara y se basa en el principio de no interferencia con la visibilidad del conductor. Por esta razón, está terminantemente prohibido instalar láminas en el parabrisas o en las ventanillas delanteras (las del conductor y copiloto), más allá de una pequeña franja parasol superior si viniera de fábrica.
La legalidad se aplica únicamente a los cristales traseros, desde el pilar B hacia atrás. Sin embargo, no vale cualquier lámina. Para ser legales, deben estar homologadas. ¿Y cómo lo comprueba un inspector? Mediante una doble verificación. Primero, cada cristal laminado debe llevar un sello o troquelado visible que certifica la marca y el código de homologación de la lámina. Este sello es la garantía física de que el producto cumple con los estándares de seguridad y transmisión lumínica.
En segundo lugar, el taller que realiza la instalación debe entregarte un certificado de montaje. Este documento, que debes llevar siempre en el coche, incluye los datos del vehículo, los del taller instalador y las especificaciones de la lámina utilizada. Es la «trazabilidad documental» que conecta el producto homologado con tu coche. En la ITV, se comprueban ambos elementos: los sellos en los cristales y el certificado en papel. La falta de uno de ellos, o la presencia de láminas con burbujas o despegadas que dificulten la visión, será motivo de rechazo. Además, la multa por láminas solares sin certificado puede alcanzar los 200 euros.
Bacas y cofres: límites de altura y sujeción para no ser un peligro
Las bacas y los cofres de techo no se consideran reforma de importancia y, por tanto, no necesitan ser homologados ni incluidos en la ficha técnica, siempre y cuando sean elementos desmontables y cumplan con las normas de circulación relativas a la carga. La lógica del ingeniero aquí es simple: la seguridad estructural y la estabilidad. Un cofre o una carga mal sujeta o que excede las dimensiones permitidas puede convertirse en un proyectil en la carretera o desestabilizar el vehículo.
El Reglamento General de Circulación (RGC) establece límites muy estrictos. La carga no puede sobresalir por la parte delantera del vehículo. Por la parte trasera, puede sobresalir un 10% de la longitud del coche (o un 15% si la carga es indivisible), debiendo señalizarse con la placa V-20. En cuanto a la anchura, no debe sobrepasar la de los retrovisores. La altura total, incluyendo el vehículo y la carga, no debe superar los 4 metros.
El siguiente cuadro resume los límites clave que debes respetar para cumplir con la normativa y garantizar la seguridad, según las directrices de la DGT.
| Tipo de carga | Límite permitido | Documentación necesaria |
|---|---|---|
| Altura máxima total | 4 metros desde el suelo | No requiere homologación si cumple límite |
| Saliente frontal | 0% (prohibido) | N/A |
| Saliente trasero | 10% longitud vehículo (máx. 3m) | Señalización V-20 si excede |
| Saliente lateral | 0,40 metros por lado | Luces de posición si excede anchura |
Un punto importante es la sujeción. Debes usar siempre los sistemas de anclaje diseñados por el fabricante tanto de la baca como del vehículo. Existen sistemas alternativos que generan dudas, como señalan los expertos:
La zona gris de las bacas magnéticas o de ventosa: su uso está en un limbo legal en España
– Redacción ITV España, Manual de procedimientos ITV
Desde una perspectiva técnica, estos sistemas no ofrecen la misma garantía de fijación estructural que los anclajes al chasis, por lo que su uso es desaconsejable y podría ser sancionado por un agente si considera que la carga no está debidamente asegurada.
Alerones y faldones: cuándo se considera reforma de importancia
Entramos en el terreno del «tuning» estético, donde la línea entre un simple accesorio y una reforma de importancia es muy fina. Un pequeño spoiler decorativo pegado al maletero, sin aristas y que no exceda la anchura del coche, generalmente no se considera reforma. Sin embargo, en cuanto el kit de carrocería (alerones, faldones, parachoques modificados) es más prominente, la cosa cambia.
La lógica de la inspección se basa en varios factores de seguridad. Primero, la seguridad de los peatones: cualquier elemento añadido no puede tener aristas cortantes o radios de curvatura inferiores a 2.5 mm. Segundo, la visibilidad e identificación: un alerón no puede tapar la tercera luz de freno ni exceder la anchura total del vehículo. Tercero, el material: están prohibidos los elementos metálicos que puedan agravar las lesiones en caso de atropello. Finalmente, si el elemento modifica significativamente la aerodinámica o las dimensiones originales del vehículo que constan en la ficha técnica, se convierte automáticamente en una reforma de importancia que requiere proyecto técnico y un informe de un laboratorio de homologación.
Un error muy común es instalar kits que imitan los paquetes deportivos de las marcas (como los packs M de BMW o S-Line de Audi) pero que son réplicas sin documentación. Como detalla un informe de expertos en homologaciones, estos kits son rechazados sistemáticamente en la ITV si no vienen acompañados de un certificado de conformidad del fabricante (como un certificado TÜV alemán, que debe ser «traducido» a la normativa española a través de un informe). Sin esa trazabilidad documental, para el inspector es una pieza desconocida y potencialmente peligrosa.

La diferencia entre un kit homologado y una réplica barata reside en los ensayos de seguridad que ha superado el primero. Antes de realizar una inversión en estética, es vital realizar una auditoría previa.
Plan de acción: auditoría de un kit de carrocería antes de comprar
- Exigir documentación: Solicitar al vendedor el certificado de conformidad del fabricante (TÜV, ABE, etc.) o la documentación de homologación europea. Sin papeles, no hay garantía.
- Inspección de aristas: Verificar físicamente que ninguna parte del kit (esquinas de faldones, puntas de alerones) presente bordes afilados o cortantes al tacto.
- Comprobación de dimensiones: Asegurarse de que el kit no modifica la anchura total del vehículo ni sobresale de la planta original del coche.
- Análisis de interferencias: Comprobar que el alerón no obstaculiza la tercera luz de freno y que los faldones no reducen peligrosamente la altura libre al suelo.
- Material del componente: Confirmar que los elementos están fabricados en materiales plásticos o de fibra deformables (ABS, PUR), y no en metal u otros materiales rígidos.
El error de montar faros o escapes sin marcado «E» que te tiran la inspección
Este es quizás el principio más importante que un aficionado debe interiorizar: el marcado «E» (o «e»). Esta pequeña marca grabada en faros, pilotos, retrovisores, escapes y otras piezas clave no es un simple logo; es el pasaporte europeo del componente. Significa que esa pieza ha sido fabricada siguiendo una normativa de homologación de la Unión Europea y ha superado los ensayos de seguridad, rendimiento y emisiones correspondientes. Para un inspector de ITV, la ausencia de este marcado es una bandera roja inmediata.
El error más grave y frecuente es comprar piezas en marketplaces online de fuera de la UE, donde los vendedores a menudo usan el término «E-Marked» de forma fraudulenta. Un faro sin el marcado «E» correcto probablemente no tendrá la óptica adecuada, deslumbrará y será un defecto grave. Un escape sin su «E» no cumplirá ni con los límites de ruido (dB) ni con los de emisiones, llevando a un rechazo directo. En la ITV se mira mucho el escape, y si no está homologado, es casi imposible pasar.
Montar estos componentes es un riesgo económico por partida doble. Primero, el coste de la pieza que no podrás utilizar. Segundo, la sanción. Según los expertos, circular con modificaciones no homologadas puede conllevar multas de hasta 500 euros, además de la obligación de desmontar la pieza y volver a pasar la ITV. Por tanto, la regla de oro del ingeniero es: antes de comprar, busca la «E». Si no la ves grabada en la propia pieza (no en la caja ni en el anuncio), desconfía y no la compres.
El error de cambiar piezas «por si acaso» que los talleres aprovechan
Existe una tendencia peligrosa entre algunos aficionados y, lamentablemente, fomentada por ciertos talleres: cambiar componentes de rendimiento «porque sí», sin entender sus implicaciones. Sustituir piezas como los discos de freno, los muelles de la suspensión o las llantas por otras de diferentes especificaciones no es como cambiar el aceite. Son modificaciones que afectan directamente a la seguridad activa del vehículo y, en la mayoría de los casos, constituyen una reforma de importancia.
Por ejemplo, instalar unos muelles más cortos para bajar la altura del coche altera el centro de gravedad, el comportamiento de la suspensión y la geometría de la dirección. Esto requiere un proyecto técnico. Montar unos discos de freno perforados o de mayor tamaño modifica la capacidad de frenado original y debe ser legalizado. El caso de las llantas es paradigmático: puedes cambiar de llantas sin homologar siempre que las nuevas no superen la tolerancia del +/- 3% en el diámetro de desarrollo total de la rueda (llanta + neumático) y el ancho de vías no varíe más de 30 mm.
Superar ese 3% no solo es ilegal, sino que falsea la lectura del velocímetro, el cuentakilómetros y puede afectar al funcionamiento de sistemas como el ABS o el ESP. A continuación, se presenta una tabla que diferencia claramente las modificaciones que no suelen requerir proyecto de las que sí, para evitar caer en la trampa de las «mejoras» innecesarias.
| Modificación | Requiere proyecto | Consecuencias si no se homologa |
|---|---|---|
| Discos freno perforados | Sí | Rechazo ITV + multa |
| Filtros aire cónicos | Sí | Pérdida garantía motor |
| Muelles más cortos | Sí | Alteración centro gravedad |
| Llantas +3% diámetro | Sí | Falsea velocímetro/ABS |
| Embellecedores | No | Ninguna |
El consejo del ingeniero es claro: no cambies componentes críticos «por si acaso» o por pura estética sin informarte primero. Una modificación mal planificada no solo te costará dinero en homologaciones o sanciones, sino que puede comprometer seriamente tu seguridad.
Puntos clave a recordar
- Documentación sobre todo: El certificado de taller y el informe de conformidad son tu salvoconducto para reformas como los enganches.
- El marcado «E» no es negociable: Es la garantía mínima de que una pieza (faros, escapes) cumple la normativa europea. Sin él, es un rechazo seguro.
- No interfieras con la seguridad: Ningún accesorio (láminas, alerones) puede obstaculizar la visibilidad, la señalización o añadir elementos peligrosos.
Qué equipamiento de emergencia es obligatorio llevar hoy en el maletero según la DGT?
Más allá de las personalizaciones estéticas o de rendimiento, existe un conjunto de elementos que no son opcionales, sino de dotación obligatoria. Desde la perspectiva de la seguridad, este equipamiento es fundamental para gestionar una emergencia en la carretera, tanto para proteger a los ocupantes del vehículo como para alertar a los demás conductores. No llevarlos no solo es imprudente, sino que conlleva sanciones.
Actualmente, la DGT exige que todo turismo lleve a bordo una serie de elementos. Primero, dos triángulos de preseñalización de peligro o, y aquí viene el cambio importante, una luz de emergencia V-16. Es importante conocer el calendario: los triángulos y las luces V-16 sin geolocalización son válidos hasta el 31 de diciembre de 2025. A partir del 1 de enero de 2026, será obligatoria exclusivamente la luz V-16 conectada con la plataforma DGT 3.0.
En segundo lugar, es obligatorio llevar un chaleco reflectante de alta visibilidad homologado. Aunque la ley solo exige uno, lo más recomendable es llevar uno por cada ocupante del vehículo. En caso de avería, solo podrán bajar del coche las personas que puedan vestir uno. No llevarlo en el habitáculo (por ejemplo, en la guantera) y tener que salir a buscarlo al maletero puede suponer una multa de 200 euros. Finalmente, debes disponer de una rueda de repuesto (del mismo tamaño que las otras o de uso temporal) o, en su defecto, un kit de reparación de pinchazos. Este último es una alternativa legal, pero recuerda que es una solución temporal para llegar al taller más cercano.
Ahora que has comprendido la lógica detrás de cada norma, puedes tomar decisiones informadas y disfrutar de tu coche personalizado con total tranquilidad. Recuerda que, ante la duda, consultar con una estación de ITV o un servicio de homologación antes de comprar es siempre la opción más inteligente. Actuar con la información correcta es la mejor herramienta para disfrutar de tu pasión por el motor sin sobresaltos.